09 octubre, 2014

Diputada María Carísimo: La Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA) publica comunicado rechazando expresamente sus declaraciones



En la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados durante el debate sobre el proyecto de ley del "Buen Trato a Niñas, niños y adolescentes" la Diputada María Carísimo opinó que la normativa cercenaría la posibilidad de los padres de corregir a sus hijos, para ilustrar leyó algunos versículos de la Biblia y una anécdota. A continuación, se mostró de acuerdo con el padre que días atrás maltrató a su hija de dos años en un shopping diciendo: “Estoy de acuerdo con este padre que le quería corregir a su hija en el shopping pero le tenía que corregir en la casa y no en la calle, pero cuando no le podés corregir en cualquier momento está dispuesto a hacerte pasar vergüenza”. Al respecto la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA) publicó un comunicado manifestando su "expreso rechazo a las declaraciones de la Diputada Nacional María Carísimo formuladas durante la discusión del Proyecto de Ley del “Buen Trato a Niños, Niñas y Adolescentes”, propuesta legislativa que fue ampliamente trabajada por la “COMISIÓN NACIONAL DE PREVENCIÓN Y ATENCIÓN INTEGRAL DE LA VIOLENCIA HACIA LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA DEL PARAGUAY”."


El texto completo del comunicado: 
Debemos entender que cada niño o niña es un ser humano, una persona independiente con derechos y deberes a cargo de adultos responsables, sean estos sus padres, madres o tutores. El hecho que los mismos estén bajo la tutela de un adulto no significa, bajo ninguna circunstancia, que pueda ejercerse hacia el niño o niña maltrato físico, psicológico o algún tipo de vulneración a sus derechos.

Está muy claro que los niños, niñas y adolescentes necesitan un guía que los vaya orientando y asesorando a tomar las mejores decisiones, pero siempre en el marco del respeto y el diálogo; ése es el rol que tienen los padres y tutores. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir buen trato, esto comprende, pautas de crianza positivas y la no incorporación del trato violento dentro del proceso educativo – formal o no formal – basado en el respeto recíproco, la comprensión mutua y la valoración de las diferencias. Muchas personas – quizás por desconocimiento – confunden el término “corregir” o “disciplinar” que para la gran mayoría significa gritar o ejercer agresión física, pero en realidad significa señalar los errores, advertir que algo está mal, pero en ningún momento tiene la significancia descrita por la mencionada Diputada.

Además, es alarmante la cifra estadística sobre maltrato, que señala que 6 de cada 10 niños, niñas y adolescentes han recibido maltrato (físico o psicológico) en sus hogares en algún momento. Entendiéndose por maltrato infantil toda forma de violencia que por acción u omisión atente contra los derechos de niñas, niños y adolescentes y que cause algún perjuicio físico o psíquico, descuido o trato negligente, malos tratos mientras se encuentre bajo la custodia de los padres, tutores o responsables.

La Constitución Nacional en su Artículo 54“DE LA PROTECCIÓN AL NIÑO, que transcripto reza: “La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de garantizar al niño su desarrollo armónico e integral, así como el ejercicio pleno de sus derechos protegiéndolo contra el abandono, la desnutrición, la violencia, el abuso, el tráfico y la explotación. Cualquier persona puede exigir a la autoridad competente el cumplimiento de tales garantías y la sanción de los infractores. Los derechos del niño, en caso de conflicto, tienen carácter prevaleciente”.

En igual sentido la Convención sobre los Derechos del Niño, incorporada a nuestro derecho positivo por Ley N° 57/90, en su Artículo 3°, inc. 2 preceptúa claramente: “Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de él ante la ley y, con este fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas”.

A tenor de lo dispuesto en dicho Convenio internacional, el Comité de los Derechos del Niño en su periodo de sesiones de enero de 2010,ha formulado recomendaciones al Estado paraguayo respecto al castigo corporal, en su Numeral 37 señaló: El Comité celebra las iniciativas adoptadas por el Estado parte para prevenir la violencia contra los niños, como las campañas de sensibilización organizadas en cooperación con las entidades pertinentes. No obstante, le preocupa que no exista una prohibición explícita del castigo corporal en las escuelas, en el hogar, en las instituciones penales o en las situaciones de empleo, y que el castigo corporal sea una forma culturalmente aceptada de educación y disciplina familiar y recomienda al a República del Paraguay que con carácter urgente prohíba expresamente y por ley el castigo corporal en todos los contextos teniendo en cuenta la Observación general N° 8 del Comité sobre el derecho del niño a la protección contra los castigos corporales y otras formas de castigo crueles o degradantes y en el Punto 39 Seguimiento del Estudio de las Naciones Unidades sobre la violencia contra los niños, el Comité ha recomendado al Estado Paraguayo: “Prohibir toda la violencia contra los niños, en particular el castigo corporal en todos los entornos; promover valores no violentos y la creación de conciencia”, solicitando que en su próximo informe periódico el Estado: “proporcione información acerca del cumplimiento de las recomendaciones del Estudio”.

Cabe señalar que como medida legislativa el Código de la Niñez y la Adolescencia en sus Artículos 72 y 73 ha establecido la suspensión y hasta la pérdida de la “Patria Potestad” por hechos de violencia ejercidos por los padres que perjudiquen la salud física o mental y la seguridad de los hijos, aún cuando sean ejercidos a título de disciplina u otras acciones u omisiones que causen un daño grave físico o psíquico a los hijosy sin perjuicio de otras medidas acordes a la gravedad del hecho.

Como Ente Rector de políticas en beneficio de la niñez y adolescencia sostenemos que todas y todos los funcionarios públicos tienen una especial obligación de cumplir y hacer cumplir lo que disponen las normas señaladas de protección a la niñez y la adolescencia contra la violencia. Consecuentemente instamos a todos los padres, madres y adultos responsables a utilizar pautas de crianza positiva, a establecer límites y normas dentro del marco del respeto a la integridad física y psíquica de los niños, niñas y adolescentes. Es importante recalcar que para educar no hace falta utilizar la fuerza o la violencia, sino un equilibrio adecuado entre firmeza, comprensión, capacidad de negociación y amor.
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